El contestador es lo mejor que se ha inventado para hacerle frente al teléfono. Todas las técnicas modernas para comunicar a los individuos unos con otros apuntan a una sola cosa: reducir al máximo el intervalo entre un deseo y su realización. Es una manera angelical de negar el espesor y el peso del tiempo. Pero el amor que es vuelo necesita ese espesor y ese peso. Levanta el vuelo apoyándose en ellos. Para preservar ese tiempo dejo que el teléfono suene y que el contestador recite sus poemas.
Christian Bobin - Autorretrato con radiador.


